A veces, los Jedi tenemos momentos jodidos, momentos en los que, por ejemplo, el lado oscuro nos martillea las sienes. A mi eso me pasó el jueves. Llevaba un día complicado, muy largo, muchas pruebas que en principio (y en final) eran absurdas... para ser Maestro últimamente piden cosas más tontas que la que le pidió Yoda a Luke de llevarlo a cuestas por todo Dagobah para que no se le manchara de barro la túnica nueva, esto último no viene en los libros de historia Jedi pero es lo que cuentan...
En fin, el caso es que tuve un día tan apestoso como el estiércol de bantha, creo que ni todos los banthas de Tatooine podrían hacer tanto estiércol como para equiparar el día que tuve, cuando por fin salí de la academia los soles ya se habían puesto (es decir, que era muy tarde) y tenía un compromiso familiar ( sí, los Jedis también tenemos cenas familiares), pero nada más salir por la puerta una enorme tormenta cayó sobre mí, calándome hasta los midiclorianos, debí haberlo visto venir, pero no hice caso de mi instinto ese día, llevaba sandalias y ningún paraguas... llegué al transporte chorreando y el lado oscuro golpeaba mi cabeza con tanta fuerza que no era capaz de pensar con claridad. Debido al dolor no podía ir a la cena familiar, por lo que saqué mi comunicador para avisar de que no asistiría, pero según lo saqué del bolsillo de la túnica... se quedó sin baterías... "Maldita sea" no tenía manera de avisar. Pero entonces pensé que había holocomunicadores públicos, con un par de créditos podría llamar sin problemas. Con cada vez más dolor en la cabeza, y más golpes del lado oscuro en las sienes me dirigí a un operario del transporte preguntando por los comunicadores públicos... su respuesta fue la siguiente:
(risita contenida) -Ya casi no quedan comunicadores públicos, como cada vez hay más holoproyectores personales, todo el mundo tiene uno, ya no hacen falta.
-Disculpe - dije intentando no partirle en dos con mi sable - sí que hacen falta, por favor dígame dónde hay uno.
-Señorita, ya no hay (se le escapa una sonrisa burlona)
(No caigas en la ira, el Lado Oscuro es poderoso, no le sacudas un mamporro) - Vale, gracias amable, trabajador...
Cuando ya casi estaba en casa... adivinad lo que vi... un holoproyector público... casi desesperada salté (usando mis habilidades Jedi) por encima de dos desconocidos para llegar hasta él, y cuando me acerqué, había un papel cuadriculado arrancado de una libreta que ponía FUERA DE SERVICIO pegado encima...
Intentando evitar no liarme a sablazos con el aparato (pero a punto estuve) subí las escaleras y anduve como pude hacia mi casa, intentando que no me estallara la cabeza... 45 minutos después de salir de la academia Jedi, y con 20 minutos de retraso pude avisar de que no acudiría a la cena... me tomé un calmante para el dolor y me metí en la cama... no desperté hasta 13 horas después...
Conclusión de aquel día... odio los holoproyectores....
Después de un año, o algo más estoy aquí... espero mantenerme...